¿Cómo protegerte frente al Formaldehído?

El formaldehido es una de las sustancias tóxicas más comunes que se encuentran dentro de nuestros hogares. Ya no solo se limita a las morgues o a los laboratorios clínicos, en dónde se usa como conservante; el formaldehído se encuentra en muchos productos de cuidado personal, muebles y materiales de construcción.

El formaldehído está clasificado como un probable cancérigeno humano por la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU.

En 2011, el Programa Nacional de Toxicología (NTP) nombró al formaldehído como un cancerígeno humano en su 12º Informe sobre Cancerígenos.

Ya que pasamos mucho tiempo en el interior, es importante que aprendamos como reducir o eliminar este peligroso producto químico de nuestros hogares.

¿Qué es el formaldehído y por qué debemos protegernos de el?

El formaldehído es una gas tóxico que se utiliza para la fabricación de una gran variedad de productos. Uno de los aspectos más preocupantes del formaldehído es que se encuentra entre los gases que inhalamos con el aire. La sobreexposición al formaldehído puede conducir a muchos problemas de salud, inlcuso al cáncer.

Según la Agencia de Protección Mediomabiental de EE.UU

“El formaldehído es un gas incoloro, de olor acre, que puede causar lagrimeo, ardor en ojos y garganta, náuseas y dificultad para respirar en algunas personas que se hayan expuesto a niveles elevados (superiores a 0,1 partes por millón). En altas concentraciones puede provocar ataques de asma en personas aquejadas de esta dolencia. Hay claras evidencias de que algunas personas pueden desarrollar una sensibilidad al formaldehído. También se ha demostrado que puede causar cáncer en animales y en seres humanos.”

Algunos productos comúnes que pueden contener formaldehído:

Productos de madera prensada como muebles y materiales de construcción como los tableros de partículas, paneles y tableros de fibra.

Productos para el cuidado del cabello, especialmente los alisadores.

Bolsas de plástico.

Cosméticos y cemas faciales que contienen Quaternium-15 (un conservante).

Esmaltes de uñas.

Bolsas de plástico.

Pinturas.

Telas/ropa de planchado permanente.

Cortinas.

Aislamiento de espuma con urea-formaldehído (UFFI).

Pegamentos y adhesivos.

Humo de cigarro, de estufas de gas y de queroseno.

Productos de limpieza.

¿Cómo sé si en mi casa hay formaldehído?

Dado que el formaldehído se ecnuentra en muchos productos, es muy probable que este gas esté presente en tu casa, sobre todo si tienes gran cantidad de muebles de madera prensada.

Si quieres saber exactamente la cantidad de formaldehído que hay en tu casa, se puede probar la callidad del aire interior por medio de kits que venden a través de internet.

¿Cómo evitar y/o reducir el formaldehído en tu casa?

Elige tu mobiliario de manera cuidadosa (y compra madera autentica siempre que sea posible).

Si tienes que comprar productos de madera prensada, elige muebles de exterior. Estos muebles están hechos con resinas fenólicas en lugar de resinas de urea-formaldehído. Las resinas fenólicas emiten, de manera significativa, menor cantidad de formaldehído.

La opción más segura es comprar muebles de madera auténtica y maciza.

Comprar muebles de madera maciza puede resultar más caro, lo sé, pero también hay que tener en cuenta que no son peligrosos y tienen mayor duración que los muebles de madera prensada.

También puedes tener muebles de madera maciza a precios asequibles: busca ofertas de segunda mano, aprende a construir muebles simples, o encuentra maneras de reutilizar piezas de madera que tengas mano.

Abre las ventanas regularmente para permitir que haya renovación de aire.

Airear la casa es una buena práctica, tanto si hay exceso de formaldehído en el hogar como si no. A diario se pueden acumular muchas sustancias tóxicas, y abriendo las ventanas las estámos “invitando” a irse.

No tener una temperatura muy elevada.

Las emsisiones de formaldehído aumentan a la vez que lo hacen la temperatura y la humedad. La temperatura ideal para la calefacción en invierno se sitúa entre 19 y 21º C.

Compra limpiadores ecológicos o haz los tuyos propios.

Hacer tus propios limpiadores te ahorrará dinero y te dará la tranquilidad de saber que no estás empleando productos tóxicos. Los limpiadores comerciales conviene guardarlos en zonas bien ventiladas y alejadas de la sala de estar principal de la vivienda.

¡Haz que tu casa sea un jardín!

Las plantas son unas excelentes purificadoras del aire. De hecho, el uso de plantas es una de las formas más eficaces para eliminar productos químicos nocivos del aire interior.

Entre las plantas que se encuentran en el “top” para eliminar el formaldehído de los hogares se encuentran los helechos y los crisantemos. Otras plantas que son grandes prurificadoras del aire son los tulipandes, filodendros, cintas, palmeras y hiedra.

Para más detalles sobre cómo utilizar las plantas para purificar el aire puedes leer http://simplehomemade.net/using-houseplants-to-reduce-toxins-and-grow-fresh-air/

Instalar un purificador de aire

Este paso puede no ser necesario si vives en una casa con muebles de madera maciza y con muchas plantas. Sin embargo, si te mudas a una nueva casa, siempre peudes considerar esa opción. No todos los purificadores de aire remueven el formaldehido, por lo que deberás fojarte bien en sus características técnicas.

Otros consejos

Lavar ropas, telas y cortinas antes de usarlas.

Evita la ropa que no necesita planchado.

Usa productos cosméticos naturales.

Asegúrate de que las estufas y calentadores estén bien ventilados.

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