Nutrición

Nutrición

El pepino tiene numerosos beneficios y propiedades debido a su alto contenido en agua. Su valor calórico es muy bajo y por eso hacer la dieta del pepino te asegura bajar estos cuantos quilos de más.

A menudo, las dietas para rebajar peso rápidamente, no son del todo saludables, pero la dieta del pepino destaca por ser diferente a las demás, por qué ya no solo hablamos de que se trata de una dieta saludable, sino que purifica el sistema digestivo. Consumir pepinos puede reducir el riesgo de cáncer, proteger tu cerebro, combatir inflamaciones, refrescar tu aliento, controlar tu estrés, reforzar tu salud digestiva y nuestro máximo objetivo: obtener un peso deseado y saludable.

Pero si las dietas no son lo tuyo, tienes otras opciones saludables como los complementos alimenticios que encontrarás en esta parafarmacia online y que te ayudarán a rebajar o mantener tu peso ideal.

A continuación en el siguiente artículo vamos a contarte cuáles son sus principales propiedades y en qué consiste esta dieta.

Dieta del pepino paso a paso

Antes de empezar, debemos aconsejarte de que solamente hagas esta dieta si no tienes problemas de hipotiroidismo, entre otros.

Esta dieta centra su ingrediente principal en el pepino, pero puedes acompañarla siempre de frutos como: mandarinas, naranjas, pomelos, manzanas y peras.

Menú para la dieta del pepino:

Desayuno: té verde, un pepino crudo en rodajas, una fruta de las que hemos dicho antes y un vaso de agua con limón caliente sin azúcar.
Media mañana: un yogurt descremado.
Almuerzo: un plato de caldo, una ensalada de pepino y una pieza de fruta.
Media tarde: una gelatina, un huevo duro y una infusión sin azúcar.
Cena: Ensalada de pepino con vinagre de manzana y una pieza pequeña de pescado a la plancha.

Antes de empezar tu dieta, piensa en medir tu cintura para compararla después de terminar los 3 días intensivos de dieta.

Además, puedes acompañar tu dieta de un jugo de pepino, una bebida refrescante, diurética y depurativa. El jugo de pepino se encarga de acelerar la reparación de tejidos dañados por la celulitis y le da una mayor elasticidad a la piel.

Cómo hacer jugo de pepino paso a paso

dieta-pepino-adelgazar

El jugo de pepino elimina toxinas y actúa sobre el cabello y las uñas. Puedes consumir este jugo en ayunas durante 15 días justo 30 min después de levantarte. Luego puedes descansar una semana y retomar el consumo 1 o 2 veces a la semana como mantenimiento.

Ingredientes necesarios:

– 2 rebanadas de piña.
– ½ pepino

Preparación del jugo de pepino paso a paso:

1. lava bien el medio pepino y córtalo en rodajas. Haz lo mismo con la piña.
2. Pásalos por la licuadora y vacíalo en un vaso grande.
3. Tómate tu zumo a pequeños tragos y si lo deseas, puedes agregarle unos cubitos de hielo.

Y si la textura de los jugos no te gusta, o no eres amante de las frutas y las verduras mezcladas… puedes tomar agua de pepino, muy beneficiosa también por sus propiedades adelgazantes. Además, reduce la retención de líquidos y ayuda a cuidar tu silueta. En el siguiente enlace puedes encontrar cómo hacer agua de pepino paso a paso de forma fácil.

Nutrición

La importancia de una alimentación sana
Encontrar la dieta perfecta ha preocupado a las personas desde tiempos inmemoriales, pues ha quedado demostrada, en el transcurrir de la civilización humana, la importancia de una alimentación sana en la longevidad y calidad de vida de mujeres y hombres.

Una alimentación sana rejuvenece la piel

En los últimos tiempos, el secreto de lucir una piel tersa y joven se ha asociado al consumo de alimentos altos en vitamina E, como los vegetales de hojas verdes, la zanahoria, el aceite de oliva, entre otros. Según científicos, la piel no solo debe protegerse de forma externa, sino también de adentro hacia afuera, o sea, de acuerdo a lo que ingerimos. En este sentido, el agua adquiere especial interés, pues hidrata este órgano y evita así, su agrietamiento precoz.

Evita la obesidad con una alimentación sana

La obesidad, una de las enfermedades más temidas actualmente, en la mayoría de los casos constituye un resultado de los malos hábitos de alimentación, como el consumo excesivo de carbohidratos simples y la escasa ingesta de alimentos antioxidantes. Trae consigo un sinfín de padecimientos crónicos como diabetes, trastornos cardiovasculares y aumento de la presión arterial.

Por otra parte, el hecho de querer combatir la obesidad de una manera brusca, puede conllevar al daño irreparable de la piel y al padecimiento de enfermedades psiquiátricas como la bulimia o la anorexia, que ponen en peligro la vida humana.

Una clave exitosa para lograr un peso correcto, es aumentar el consumo de carbohidratos complejos, que dotan al organismo de la energía necesaria y al mismo tiempo ingresan una serie de nutrientes imprescindibles. En este caso, se encuentran los garbanzos, frijoles y lentejas, que producen una sensación de llenura y sustituyen así, a las pastas, el arroz y los panes no integrales.

Otro consejo valioso, es evitar la ingesta excesiva de grasas saturadas, que además de la obesidad, puede provocar el aumento del colesterol, entre otros problemas de salud. En su lugar, podemos utilizar el aceite de oliva o los aceites de semillas.

Beneficios de una alimentación sana

Ser cuidadosos con todo aquello que ingerimos resulta una gran protección contra las enfermedades, además de que garantiza un sueño tranquilo, renovador, un embarazo saludable, reduce el riesgo de sentir angustia, ansiedad, depresión, así como anemia y dolores musculares.

Ingerir la cantidad correcta de alimentos también resulta clave para mantener una alimentación sana, pues, contrario a lo que creen muchas personas, comer en pocas cantidades aumenta la ligereza, evita la pereza, la fatiga, y dota al ser humano de una gran disposición para realizar ejercicios físicos, lo que constituye el complemento ideal para una dieta saludable.

Es por ello que cada persona debe responsabilizarse con el mantenimiento de un equilibrio nutricional, donde no sobre ni falte nada. Solo así, será posible obtener la armonía “mente sana en cuerpo sano”, estaremos en paz con nuestra apariencia exterior e interior y legaremos a nuestros hijos una salud de excelencia, correctos hábitos de alimentación y mejor calidad de vida.

Nutrición

Tu cuerpo sabe lo que quiere, solo tienes que aprender a escucharlo y darle de comer lo que necesita. No te obsesiones con modas o con la dieta del momento, eso solo te provocará sentimiento de culpa y hará que tus niveles nutricionales nunca sean los óptimos para estar realmente saludables.

Déjame hacerte unas cuantas preguntas….

¿Te sientes abrumado y frustrado por tratar de descubrir qué alimentos y suplementos son realmente saludables y beneficiosos?.
¿Estás confundido acerca de que dietas ofrecen una salud óptima?. Escuchas que la mejor alimentación es la vegana, pero entonces lees un artículo que habla de las bondades del yogur. Ves un reportaje en la TV en el que te hablan de que el salmón es un superalimento, y entonces un amiga tuya te dice que el salmón está lleno de mercurio. Tanta sobrecarga de informaciones contradictorias te hacen que tengas dudas ante todo. ¿Te suena familiar?.
Al entrar en el círculo de comprar todos los superalimentos y los suplementos habidos y por haber, no puedes dejar de preguntarte… ¿realmente necesito esto?.

Puedes empezar una dieta baja en grasas y en carbohidratos, y con un alto valor protéico. Te puedes interesar por el veganismo, el crudiveganismo, la paleodieta y por las 1001 dietas que pululan por los medios.

Puedes gastarte una fortuna todos los meses en bayas de goji, jugo de noni, aceite de pescado, espirulina… Y llegará un día en que te veas tomando tus 10 suplementos diferentes, bebiendo tu agua de coco y planificando con detalle y escrúpulo tu menú diario. ¿Realmente quieres tener una vida tan controlada?.

Te puedes pasar horas obsesionándote con lo que puedes comer o no, y “fustigarte” porque se te ha antojado un helado el primer día en el que has comenzado tu dieta vegana.

Seamos honestos, los seres humanos hemos sobrevivido miles de años sin todos los “productos saludables” que las compañías actuales nos quieren vender, algunos a un costo bastante elevado. Esto no quiere decir que nunca debes de recurrir a estos productos, sino que debes de hacerlo con cabeza.

Yo realmente creo en los beneficios de los suplementos y los superalimentos, pero todo tiene su tiempo y su lugar. Pregúntate: “¿Estoy recibiendo ese nutriente desde el humilde brócoli o las zanahorias que yo como cada día?”. Y si, después de revisar tu dieta, encuentras alguna deficiencia…conviene que tomes algunos suplementos.

Encontrar tu propia dieta de curación es un viaje de por vida. No te debes de estresar al comprobar todas las opciones que se te pueden presentar. Solo tienes que ir con calma, aprender, crecer y evolucionar.

Ninguna dieta o alimento es el secreto de la salud eterno, sino que realmente es diferente para todos.

No hay una dieta que luche contra el cáncer, hay muchas dietas que pueden combatir el cáncer. Y el nexo común que tienen estas dietas para combatir el cáncer es que no deben contener alimentos muy procesados.

La mejor dieta que puede seguir es aquella que contenga alimentos poco o nada procesados, y que se adhieran al principio simple de la Regla del 80/20.
La Regla del 80/20 viene a decir que conviene que comas un 80% de alimentos poco o nada procesados, y que el 20% restante lo puedes destinar a tus antojos. Esto te dará el equilibro perfecto y armonizará tu cuerpo y tu mente.

Lo que hay que tener muy claro con la Regla 80/20 es que no se puede aplicar en personas que tengan alergias o intolerancias alimenticias, o que tengan graves problemas de salud. Nunca es buena idea para un intolerante al gluten darse un festival de pizzas o pastas con trigo. Esto le puede ocasionar una reacción inmune que le dure varias semanas.

Cuando se trata de elegir que alimentos quieres comer intenta desbancarte de las modas. Recuerda que cada uno somos un mundo, y lo que le sienta bien a una persona a otra le puede sentar fatal. Debes escuchar a tu propio cuerpo y el te dirá lo que debes de comer.

Todo debe de ser consumido en equilibro. Solo relájate, escucha tu cuerpo y deja que el te lleve en tu viaje hacia la curación. No te obsesiones con lo que puedes o no puedes comer, ya que eso te agotará física y mentalmente.
Tu dieta debe de estar en constante evolución, por lo que debes estar probando cosas nuevas todo el tiempo.
10 cosas a tener en cuenta en tu camino hacia la curación sin obsesiones

  1. Come principalmente alimentos poco o nada procesados.

  2. No comas mucho de una cosa (si te alimentas toda una semana de batidos verdes con espinacas deberás tener en cuenta que estas contienen Ácido Oxálico)

  3. Bebe un mínimo de 2-3 litros de líquidos (agua, infusiones, zumos naturales…) al día.
  4. Intenta comer todos los productos orgánicos.
  5. Intenta comprar productos locales.
  6. Si tienes carencias, complementa tu dieta con suplementos.
  7. Lee a conciencia las etiquetas de los alimentos.
  8. No te obsesiones.
  9. Disfruta y saborea tu comida.
  10. Practica la Regla del 80/20.

Ten en cuenta estas 10 reglas y empieza a confiar en tu cuerpo, a valorarlo y a respetarlo.

Nutrición

Con el tipo de vida actual es inevitable caer en los alimentos envasados o procesados cuándo andamos cortos de tiempo, que suele ser muy a menudo. Se recurren a pizzas o comidas congeladas para una cena rápida, o a barritas energéticas para saciar nuestra hambre hasta que podamos comer “de verdad”.

Nos guste o no, los productos envasados y procesados se han convertido en una parte muy importante de nuestra industria alimentaria y, en consecuencia, e una parte de muchas de nuestras dietas.
Aunque cada vez aumentan las marcas de productos orgánicos que abogan por evitar las comidas procesadas, la verdad es que la gran mayoría son “venenos” para nuestro organismo.

Hay muchos alimentos envasados que parecen “saludables” porque suelen tener detrás una publicidad totalmente engañosa. Y estos alimentos “naturales y “saludables” esconden aditivos, conservantes y otros ingredientes que no son para nada beneficiosos para nuestra salud.

Pero gracias a iniciativas como la del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) el cuál trabaja para la Comunidad Europea en el control de la veracidad de mensajes publicitarios en el campo de los productos alimenticios, a través del proyecto Bioclaims.

El programa consiste en la identificación de nuevos biomarcadores que certifiquen los efectos y componentes de los llamados “alimentos saludables”, utilizando las nuevas tecnologías biológicas, entre ellas la nutrigenómica. Los resultados obtenidos se utilizarán como base científica en la remodelación de la Legislación Europa sobre “Declaraciones de Salud en los Alimentos”, prevista para el año 2014.

Siempre es preferible elegir productos que tengan pocos ingredientes, y que suelan ser fácilmente reconocibles. Se dice que la mejor prueba para saber si un ingrediente es sano…¡¡es preguntar a tu abuela si lo reconoce!!. Si no es así, es muy probable que el ingrediente sea una sustancia química manufacturada. Otra prueba es si se puede pronunciar o no con facilidad el nombre del ingrediente. Si notas que tienes que tener una titulación en Química para poder pronunciarlo y saber lo que estás diciendo…es mejor que lo evites.

Si por alguna razón tienes que recurrir a alimentos procesados o enlatados, trata de evitar los que aparecen en el siguiente cuadro. Aunque no es una lista exhaustiva, estos son los ingredientes más procesados y menos saludables que nos podemos encontrar.

 

INGREDIENTE

PARA QUÉ ES USADO

POR QUÉ ES MALO

Colorantes artificiales

Compuestos químicos hechos de derivados de Alquitrán de Hulla para mejor el color.

Se relaciona con reacciones alérgicas, asma, fatiga, erupciones en la piel, hiperactividad y dolores de cabeza.

Saborizantes artificiales

Mezclas de químicos de bajo coste que imitan los sabores naturales.

Se relaciona con reacciones alérgicas, dermatitis, eczema, hiperactividad y asma.

Puede afectar a las enzimas, ARN y tiroides.

Endulzantes artificiales
(Acesulfamo- K o E-950, Aspartamo,

Equal®,

NutraSweet®,

Sacarina,

Sweet’n Low®,

Sucralosa,

Splenda®,

Sorbitol,

Eritrol)

Derivados químicos altamente procesados que se emplean como edulcorante de cero calorías para alimentos light.

Pueden afectar negativamente al metabolismo.

Algunos han sido relacionados con el cáncer, alucinaciones, mareos y dolores de cabeza.

Conservantes

(Benzotao de Sodio,

Butilhidroxitolueno, BHT o E-321,

Butilhidroxianisol, ,BHA o E-320,

Butilhidroquinona terciaria, TBHQ o E-319)

Compuestos que preservan las grasas y evitan que los alimentos se enrancien.

Pueden causar hiperactividad, asma, rinitis, dermatitis.

Pueden afectar al balance y a los niveles de los estrógenos.

Aceite Vegetal Bromado

(BVO)

Compuestos químicos que aumentan el sabor de los zumos y refrescos con base de cítricos.

Aumentan los triglicéridos y el colesterol.

Puede ocasionar daños en hígado, testículos, tiroides, corazón y riñones.

Jarabe de maíz
(HFCS)

Alternativa barata que sustituye al azúcar de caña y al de remolacha.

Mantiene la frescura de los productos horneados.

Se mezcla con las bebidas para mantener su dulzura.

Pueden predisponer a que el cuerpo transforme la fructosa en grasa.

Aumenta el riesgo de padecer diabetes Tipo 2, enfermedades coronarias y accidentes cardiovasculares.

No es fácilmente metabolizado por el hígado.

Glutamato monosódico

(Monosodium Glutamate – MSG)

Potenciador del sabor.

Es muy utilizado en aderezos para ensaladas, patatas fritas, platos congelados y sopas.

Puede estimular el apetito y causar dolores de cabeza, náuseas, debilidad, edema, cambio en el ritmo cardíaco, sensación de ardor y dificultad para respirar.

Olestra

Se trata de un sustituto de la grasa con base lipídica Comparte las propiedades físicas de las grasas, pero no es absorbido en nuestro tracto gastrointestinal por lo que no aporta calorías.

Inhibe la absorción de algunos nutrientes, como son las vitaminas liposolubles (A, D, E, y K), y los carotenoides.

Se relaciona con enfermedades gastrointestinales, diarrea, gases, calambres, sangrado e incontinencia.

Grasas y Aceites hidrogenados y parcialmente hidrogenados.
(Aceite de Palma, Aceite de Soja…)

Grasas creadas de manera industrial y más baratas que otros aceites.

Contienen altos niveles de grasas trans, lo que provoca un aumento del “colesterol malo” (LDL) y una disminución del “colesterol bueno” (HDL), lo que contribuye al riesgo de enfermedades del corazón.